miércoles, 10 de agosto de 2011

El único que debe dar ejemplo NO es el Bolillo

51.182 mujeres fueron  maltratadas diariamente en Colombia en el 2010 y tal parece que la cifra no logró impactar a los Colombianos tanto como lo hizo la noticia del técnico de la selección Colombia, una figura pública que a partir de la agresión a una mujer en un Bar de la ciudad de Bogotá  debió dar la cara al país, pedir disculpas públicas y hasta renunciar a su trabajo.

Al parecer, Hernán Darío Gómez no encontró otra salida que presentar culpas, salida que parece ejemplar, pero que permite dos lecturas: o es muestra de su buenas intenciones por mejorar su comportamiento, o simplemente es la respuesta a las presiones que la misma selección y patrocinadores ejercieron, ya que la imagen de una institución y más aún del deporte se vieron afectadas. El bolillo no sólo agredió a una mujer, agredió al país entero dándole un golpe realmente fuerte al fútbol colombiano, cuando todas las miradas están puestas en Colombia, con motivo del campeonato mundial que aquí se disputa.

A los ojos de muchos su decisión fue la más acertada pero luego de unos días del hecho que le costó su participación en el mundial de mayores como Técnico de la selección Colombia, aparece la denuncia, no de la mujer a quien agredió, sino del abogado Carlos Ferney Castro quien alega que así la mujer agredida no quiera hacer uso de su derecho a la defensa, el técnico Gómez tendrá que acudir a los llamados de la Fiscalía cosa que para muchos cambia el giro de la historia ya que ahora la justicia juzgará al técnico y no sólo el país. Pero si se mira desde otro ángulo y haciendo abstracción de la figuración del técnico, cabría preguntarse: ¿Dónde queda la mujer agredida?, ¿Qué pasa con ella?, ¿Cuál es la causa de su silencio…?.

Las  cifras acerca de la agresión a las mujeres en Colombia son escandalizadoras pero no reflejan enteramente la realidad de los hechos, como quiera que  en las ciudades, en las calles, y en la intimidad de los hogares son muchas las mujeres que callan ante la agresión, para no ser objeto de escándalo o pensando, vanamente,  que la situación no se volverá. Creemos que no sólo el técnico está dando mal ejemplo, pues la mujer agredida también debería dar ejemplo de dignidad y en lugar de guardar silencio, por el motivo que sea, debería dar la cara y denunciar penalmente a su agresor, para que la condigna sanción de la justicia sea ejemplarizante para todos aquellos que se creen con el derecho de agredir a las mujeres, a quienes  consideran seres inferiores a ellos, por su debilidad física.

Muchas mujeres apoyan la renuncia del bolillo sintiéndose realmente maltratadas y buscan en el reprender al entrenador un ejemplo para la población masculina pero no cuentan con que el voto de silencio de la principal protagonista está siendo el ejemplo más grave, más fuerte y aún más perjudicial ya que su actitud tan sólo refleja a los hombres que maltratan a las mujeres que aún existen muchas que callan y las mujeres que su decisión de no denunciar ha sido la correcta.

El silencio es lo único que se escucha por parte de la agredida y  las mujeres colombianas exigen para  Hernán Darío Gómez  unas consecuencias fuertes tras su acto pero no exigen a la mujer agredida su voz, su denuncia y que en el fondo es realmente el ejemplo que necesita el país, una mujer que rompa el silencio que en los últimos años ha acabado con  la vida de más de  228 mujeres ocurridos la gran mayoría de ellos a manos de sus parejas y ex parejas, es hora de qué una mujer de ejemplo de denuncia pero mientras se seguirá a la espera de quién parece ser la pieza que le falta a uno de los capítulos de violencia que más ha conmocionado al país.

No hay comentarios:

Publicar un comentario